lunes, 6 de junio de 2016

UN DIA DE ESCUELA



          Debajo De los fustanes, se escucha el arpegio de las pantorrillas con las zapatillas coquetonas que son de estreno, de punta de charol y talón, que se dirigen presurosas rumbo a los patios de la escuela.
          El bullicio que allí se produce, se hace elocuente en los grupos de estudiantes que rondan, pero cuando a través de un toque de campana, todos corren alocados a formar y colocarse en las filas. Son la 8 de  la mañana, punto de inicio de las clase, ordenadamente cada fila se dirige hacia cada uno de los salones que dan con el patio. Los muchachos con su bolzón en la espalda muestran sus pantalones cortos y calcetines azules hasta la rodilla, se aglomeran en la parte posterior del salón.
          El profesor brilla por su ausencia por lo que el recreo permanece como en el patio, un avioncito de papel circula de norte a sur y se deposita en el escritorio del maestro, justo cuando él arriba.
          El profesor frunciendo el ceño y con señales de enojo, toma la pieza de papel entre sus manos, ajusta los espejuelos de los anteojos y apuesta a observar quien fue el autor de tal travesura.
          El silencio se hace sepulcral, mientras alguno de los chicos se agazapan entre sus brazos cruzados sobre la paleta del escritorio, mientras el otro grupo hace malabares para contener la risa, que interrumpe la seriedad del momento.
          La chiquilla de las trenzas largas y doradas se pone de pie y hace un ríspido saludo de Buen día profesor!, mientras dobla una de sus rodillas y sostiene sus falda entre las manos, lo que tranquiliza la actitud del maestro y los chismes del grupo.
          El maestro vocifero de agravio para pone orden a la tropa, se retira hacia el pizarrón y procede a escribir con tiza las guías de la lección del día, luego se quita el saco y lo cuelga en un perchero, justo detrás del anaquel de los libros.  
          Los golpes sobre el frontispicio anuncian los alegres juegos de pelota, que suceden en el período del recreo de las 10 A.M., los chicos hacen mostrar sus habilidades del deporte cuando en grupo disfrazan de estadio el patio, las chicas mas recatadas se sientan a flirtear y leer poemas y canciones mientras se mecen en las ilusiones de la adolescencia.
Que dichosa época escolar.

CUITAS DE PRIMAVERA




          La vi aparecer con sus largos canelones, su indumentaria de hermosa e interesante jovencita, su pequeño paraguas que pendía de uno de sus brazos y el exquisito sonido del roce de sus fustanes de seda, me robaban la mirada y el suspiro.
--- Buena noche señorita Patricia, que guapa se le ve hoy.---
La chica se sonroja, pero responde con una sonrisa:
--- Buenas noches joven caballero, que lo trae por aquí?---
---Atraído por chicas linda como usted y el hermoso ramillete de rozagantes  campechanas, que repasan las calles de esta fresca tarde de primavera---
--- Esperando a alguien en especial?---
--- Claro que no, estimo que ya encontré a la reina de  mi corazón… Si, a la  luz de mis ojos y  prenda de mis sueños---
--- Que galante, favor que usted me hace.---ocultando con su mano una sonrisa de picardía.
--- Me gustaría acompañarla, hasta la hora del concierto, si  no le incomoda?---
---Claro que no, sería un gusto.---
---El gusto y el honor es mío.--- se acerca y le susurra al oído--- la puedo tomarle del brazo?---
--- Sin que eso represente un compromiso, pues bienvenido.---

          Las niñas mas intrépidas, se acercan hasta donde se encuentran los  adolescentes, muchachos que por ser mas cortos carácter se juntan como indiferentes, con sus manos dentro de los bolsillos, observando de reojo a las chiquillas que deambula por su vecindad, que les dificulta un impulso al tratan de abordarlas.
---Chicos buena noche, porque tan apartados, no les gustaría participar aunque sea para jugar una ronda de tejo?--- vocifero un joven.
          Un poco sonrojados de corto ánimo se miran entre si y haciendo fuerza de grupo, se encaminan hacia el punto de reunión, unos de brazos cruzados y otros un tanto mas alejados del círculo, como no muy convencidos. Alguien toma la batuta sobre la planificación de los juegos a realizar. El salto sobre un cuadrado, el golpe de las canicas, el del zopilote o el salto de la cuerda. Se organizan los grupos y al compás de la música se producen las actividades, acompañados de la bulla y amplias risas del conglomerado.
          Una chiquilla a caído al suelo al enredarse en la cuerda, sin mayores consecuencias se levanta auxiliada por sus compañeras, quienes le sacuden su vestidito de paletones y ancha moña. La pelota plástica de colores ha ido a parar en uno de los jardines al rebotar en la cabeza de un transeúnte, rechazada por uno de los participantes. Todo vuelve a la normalidad.
          Diego espera con la debida paciencia junto a la joven, quien la tomó de la mano por el momento de pánico al desaparecer la luz. En su actitud nerviosa le clavó las uñas en la mano y además se acomodó junto a su pecho. Un tanto incómoda se retiró pidiendo disculpas por su actuación.
--- No tenga pena,  sin embargo fue muy agradable haberla cobijado en mi pecho.---
          Levanta su rostro lleno de angelical bochorno, y trata de huir del lugar, prendida aun de la mano, que no deja que se vaya, por lo que la atrae y sin mas ni mas le deposita un enorme beso que la hace reaccionar volteando su rostro que muestra una sonrisa inocente, en una inesperada despedida.
---Buena noche, Diego, hasta otro día…---
          Corre sin esperar respuesta, hacia la banqueta de la esquina donde se detiene por un momento, voltea a ver y con facies de ilusionada lanza un adiós con el movimiento de su mano.
          El joven sorprendido se estaciona y trata de alcanzarla, pero ella desaparece a lo largo de la calle aledaña, responde con un suspiro y atina a levantar la mano para devolver el saludo.
          Un carruaje se desliza por la avenida que se oculta en el paso de la noche, anunciando la finalización de la jornada tras los repiques de las antañonas campanas de la parroquia aledaña. Ella desapareció en medio de la bruma…

LA TELARAÑA



        En cuadriláteros de figuras geométricas, una araña se entretiene guindada en equilibrio, socarronamente tejiendo su tela; se balancea como en acto circense como trapecista donde cuidadosamente con sus patas estira los hilos con la sensibilidad como parte de su trampa mortal.
        La esquina junto al tapanco de machihembre de madera, tiene justo la parte de la pared que se descascara  en el repello de la antigüedad del techo, todo envejecido por el paso del tiempo.
        La puerta que se enciende en rechinidos que al moverse se desata sobre una alfombra de polvo y polilla, que se extiende hasta los rincones de la habitación, apenas un candelabro metálico que descansa sobre una mesa de áspero cedro que se sostiene en sus tres patas en el centro del cuarto abandonada a su suerte y a la soledad del punto. Un pequeño rayo de luz que proviene de una estrecha rendija en un vidrio roto en el ventanal que se hace vecindad de un jardín. El espacio apenas iluminado respinga con el viento que se escurre por el agujero esparciendo las partículas de tierra que caen sobre los enceres.
        El silencio se ordena en tonos de oscuridad cuando las reminiscencias de la tarde se hacen efecto, el vacío se rompe por los botes de una pelota de hule que brinca en la pared externa, el golpes fustiga la puerta que hace de llovizna mas de las polillas, choca en el dintel y penetra al interior, al caer levanta polvo y al arrastrase deja una guía en el suelo, cuando se hace engañosa y se esconde en los rincones. Nadie le hace seguimiento.
        Alguien asoma su cabeza en la entrada, se acompaña de una veladora para abrirse paso, sigilosamente el niño penetra marcando sus pequeños pasos sobre el tapete donde quedó la seña del camino de la bola. A veces agachado o moviéndose en cuclillas se acerca hasta el rincón, la escasa luz del candil no le permite ver con claridad y tan solo alarga su brazo y con su mano busca el balón.
        El maullido de un gato le hace retroceder mientra se le lanza por encima, el chico cae de espaldas y suelta la candela
que recorre un trecho y luego se apaga, dejando el ambiente mas oscuro que de costumbre.
        El niño se levanta y corre, mientras un viento extraño le empuja la puerta y le impide la salida, allí se recuesta tratando de empujar, golpea con el hombre pero el crujir de las maderas solo le produce polvareda. La sensación de estar acompañado le hace temblar del miedo, al fin logra hacerse paso por la entrada, donde se detiene fatigado y temeroso, al proceder a sacudirse el polvo mas los restos de telaraña La pelota sale despedida desde adentro y le golpea la cabeza. Una sardónica risotada maquiavélica se deja escuchar…
         

martes, 23 de febrero de 2016

VAMOS A LA PLAYA



            Los cocoteros se inclinaban saludando la brisa que resoplaba del mar, lo cálido del sol veraniego se penetraba en las ardientes arenas de la longilinea playa que rugía estrepitosamente con el rebalse de las olas, una parvada de pelícanos se abría paso en los copetes de las aguas en su afán de pesca. Cientos de cangrejos jugaban Tenta en el oscuro manto cuando retozaban saliendo de los agujeros que se llenaban del salado líquido.
          En los parches donde se formaban las sombras dejadas por los árboles reposaban dos toallas de colores vistosos que resguardaban unas botellas de bebida, el tubo de un bloqueados solar, envuelto en un delgado bikini color naranja se asomaban un par de anteojos oscuros y un sombrero de paja.
          A lo lejos se dejaban escuchar las risas de una pareja, tomados de la mano que saltaban de alegría sobre los pequeños tumbos de blanca espuma. Se correteando el uno al otro con marcas de arena que sobresalían de sus bronceados cuerpos. Luego se daban una zambullida en la siguiente ola y se condujeron en dirección a su nido, donde se tumbaron sobre las toallas.
          El chasquido de un beso se filtro en lo cálido del aliento y las gallaretas que sobrevolaban en ese instante se hicieron las desentendidas  ante el encuentro de dos cuerpos que se fundieron en un sensual abrazo. El tiempo se hizo eterno y el romance se prolongó hasta ya entrada la tarde. El brindis había sido extremo junto a las melosas caricias. La sombra de la pareja se alargaba hacia el interior de la playa mientras el sonriente sol se ocultaba tímido entre las olas.
          El canto de las aves vespertinas se balanceaba hacia las copas de los árboles ante la llegada de penumbra que se dejaba caer tras los últimos vientos templados rumbo al norte.
          A lo lejos se dejó escuchar una bocina de una carrito de esos de 4X4 que ronroneaba en los alrededores del lugar.
          La dama se sentó y cubriéndose los senos se arregló usando su bata ropas, le dió unas palmadas a su pareja, anunciándole la presencia del vehículo que los llegaba a recoger. Surcando a media velocidad rumbo a donde se encontraban dejó las marcas indelebles de los neumáticos en lo húmedo de del tránsito, luego detuvo su marcha.. El joven sacudiéndose las arenas y  desarrugando su calzoneta se colocó de pie y saludó al piloto.
          La noche se había hecho presente en el retorno, los dos enamorados emanciparon sus almas después de una emocionante aventura, mientras tanto las olas del mar se hacían copetonas y se introducían a la playa borrando con su espuma los vestigios de una tarde sensual, llena de amor.
  

VIDA EN EL ESTANQUE



          A la distancia te vi como cuando los patos buscan el verano boreal. Los celajes se relajaban en la coronilla de los cerros que se encallaban en el mar. Nubes taciturnas se reflejaban en los rayos iridiscentes del picante sol, que se relajaba con el airecito cálido con  suavidad.
        Alcanzaste el pensamiento de los sueños y sembraste el sonido de las canciones, mientras iluminabas con risas los sentimientos de un coloquio de las garzas que pespuntaban con anhelo las lagunetas verdes  junto al mar.
        Los pececillos se aletargaban juntos a las ninfas sofocados de calor, que bailaban en el remanso de las aguas salóbregas, recogiendo los mensajes de los sapos bocones con el croa de un canto bajo las piedras, prestos a cazar a los bichos que se detienen curiosos a contemplar el coro.
        El acorde de un splash ejecutado a corta distancia alertaba a las especies pequeñas sobre la temeridad de algún besugo gigante que se lanzaba en busca de su alimento, arremolinando el oscuro lodo del fondo que le servía de cortina en sus tácticas para agarrar a los incautos o los que aun por la hora permanecían adormitados entre las raíces de la lianas.
        La estilizada flor de Loto que se balancea hace su espectáculo de bailarina mientras se moja los cachetes en el remolino de las hojas que le dan el escenario con comparsa de libélulas que se detienen en los aires haciéndole el ritmo. El espectáculo se ve detenido al paso de los perros de agua que se envalentonan en salir a la superficie acicalándose los bigotes mientras saborean las mojarras de su pesca.   
       

LA LECHERIA



          La llovizna manchaba las calles de un sutil manto de friolentas interrogantes, las esquinas permanecían en soledad deseando que en algún momento  el astro sacudiera el tiempo para mejorar el clima. Las piedras que ordenadamente daban cuerpo al camino sudando la humedad de estampas y recuerdos cuando se orquestaban en el interior de las callecitas del pueblo. A la distancia se dejaba escuchar el sonido de los cascos del jumento de una carreta que se bamboleaba buscando parsimoniosamente su destino, su tránsito diario recordaba las labores de los trabajadores de las lecherías que de madrugada se disponía a su paso a la labor en los corrales para ordeñar a las vacas y abastecer de leche al poblado.
          El conductor cubierto con un manto plástico y sobrero de paja se escondía de las inclemencias, exhalando en vaho su respiración. De cuando en vez sacudía las riendas para darle presencia a los caballos para hacerles incrementar su trote. Los tambos rebosantes de líquido blanco se sostenían en las pacas de forraje que las  acomodaban en su interior, cuando durante el trote los envases de aluminio tintineaban al chocar uno en contra otro en su movimiento.
          En la tienda ya la cola de mujeres se encontraban aguantando las inclemencias para surtirse del alimento, los envases de vidrio se llenaban con la certeza de medir en litros los pedidos y los encargos vertidos en pocillos a cambio de algunas monedas. Los perros anunciaban la llegada del cargamento y la aparición de las carretas que llegaba desde los corrales de ordeño. Los acomedidos mozos cargaban en sus hombros los depósitos que iban a formar parte de las ventas del día o para la fabricación de los productos derivados. En la vitrina y envueltos en hoja de plátano se encontraban los suculentos quesos, los botes de la crema y los platos del famoso requesón, calidad de la Lechería.
          Que me dicen da los muñecos de tortilla recién salida del comal que se transformaban en los mamachos, cuyo aroma deleitaba a los visitantes y propios de la casa y alertaba el gusto de los chapines.

           

INCIERTO FUTURO



          Una patrulla se detuvo en la entrada del edificio de la institución encargada de la correccional. A tropes y empujones los jóvenes son bajados a punta de fuerza hasta la pocilga,  lugar, donde con grilletes son interrogados y documentados. La húmeda habitación rodeada de barrotes con unas bancas de cemento, sucias y malolientes   , se convierten en su lugar de detención.
          Ninguno de los jóvenes se conocen entre si, pero las circunstancias de su pena son a todas luces similares. Cayeron por el mismo motivo.
“ Tras los harapos de caites y pantalón de manta Gamaliel mete su cabeza entre sus ásperas manos meditando:
          Arrastrando los pies descalzos, recorre lentamente los caminos de la tierra, abrumado por tanta pena y agobiado de los pesares de la vida, camina con las manos entre las bolsas en las alforjas contempla el vacío de la incomprensión, los sinsabores de la pobreza, la desabrida incapacidad de salir adelante.
          Pensaba: que había hecho mal, incomprendido tal vez, mostrando su ineptitud la que no le me había dejado deambular en un camino recto de  existencia, por ratos la conciencia le hacía de congoja sin sobreponerse a todas estas vicisitudes cuando se amarraba a lo poco de intelecto que había superado en los dos o tres años que repasó en la escuela.
          En su memoria recordaba los escapes que protagonizaba para fugarse al monte, las excursiones que en unión de los mal cabrestos de sus compañeros de infancia, le recortaban los días hábiles de las clases,  aunado a la poca asistencia de la maestra y el poco interés que se reflejaba en la actitud de los padres que de cuando acá se recordaban que existía.
          De plano Qué? podía pedirle al seso que apenas había cultivado, incitaba algo mas que el oficio del padre, azadón y piocha.
          Cierta mañana optó por fugarse y hacerse compañía de un grupo de adolescentes vagos que lo instruyeron en las cosas de la vida, empezando por pequeños asaltos, fumar la mariguana, hasta llegar a envalentonarse con una pistola para amenazar transeúntes, camioneteros y mas. Llegó a una Clica cuyos integrantes, encargados de cobrar extorsiones, le impulsaron ponerle el cañón de una arma en la cabeza de un transportista y mas tarde ha disparar en contra de una ruletero para hacer efectiva la amenaza del cobro de una extorsión.”
          Mientras tanto el otro sujeto, quizás mejor vestido, pantalón de lona, tatuajes al por mayor, aretes en las orejas, dejaba escurrir entre sus humores las sombras de una lágrima mientras imaginaba esas caída de fondo con arrepentimiento tardío:
          “Mas allá de la esquina,  de pronto caminaba con su traje de primera comunión, zapatos lustrados, peinado a la última y con un cuaderno bajo el brazo mientras asistía a la escuela. Observaba como un grupo de jovencitos le hacía bulling a los mas pequeños y aspiraba a ser miembro de esos grupos de presión, la pandilla. Esas tontas ideas que para luego se disipaba en una nube de irresponsables acciones, que lo llevaron a convertirme en el patojo desaliñado, cubierto de ropa cool, que hacía lo que le venía en ganas, se inició con tatuaje en los brazos. Actitud devastadora de antisocial con congojas que arrastraba las penas a flor de piel, inmerso en la fatiga de un cuerpo de problemas, amargado con las drogas y la sensación de chico bien que descansaba en los pesados actos de irraciocinio que le habían echo caer en lo mas bajo de lo ingrato y vil de este mundo.
          Los vicios le habían dotado de esa imagen decadente, mas que la zalamera manera de enfrentarse a la vida, teniéndolo todo, dinero, estudios cuanta cosa que lo hacía sentirse el amo del mundo. Apenas había logrado superar la escuela primaria pero las influencias de la tropa que lo había reclutado en los arrabales de la colonia donde vivía. Lo hacían sentirse macho, con el poder que te da una arma o una fisga, poniéndole a la mariquita y al polvo blanco que le enervaba haciéndole experimentarse en la cúpula del mundo.
          La conciencia, no se donde la había dejado tirada al no tener un freno a las travesuras de muchacho alejado de la irrelevancia del rol de familia y la disociación de un hogar desintegrado le habían impulsado a su yo aventurero a dar pasos trastrabillando en la falta de entendimiento, que le alejaron del sentido común, convirtiéndome en parte de una banda de desadaptados que en jauría gozaban de delinquir como un juego de adolescencia. De plano un cerebro virgen que no había encontrado ni un consejo para saber cultivarse, machacado por drogas y un desafortunado machismo de grupo impulsado por el ejemplo de una paternidad irresponsable. Ahora se daba cuenta de tantos gritos de conciencia que le había rebotado en la mente sin penetrar.”

          Se encontraba en una verdadera cloaca retorciéndose los dedos y lamentando su incorporación estos avatares. Robos a mano armada, extorsiones a gran escala, violaciones en jauría a jovencitas escolares a las que hacían atractivas ofertas en zarabandas de licor y estupefacientes.
          Ya inmerso hasta el cuello se vio metido en el sicariato y empujado a asesinar a figuras relevantes de la sociedad. Pero un día cayó, fue abandonado por las pandillas que los impulsaron, allí ya no hubo compañerismo ni camaradería, estaba por su propia cuenta.
          Ambos enfrentaban su Incierto futuro.

LA FERIA DEL PUEBLO 2



          Las luces danzaban alegremente cuando al caer de la tarde los papeles de china se bailaban en los postes, haciendo mas agradables a la vista, el espectáculo de la Feria. Los estallidos de los petardos y la novedad de los elotes locos eran las delicias del vecindario, como zompopos los chicos enarbolaban sendo globos que apuntaban hacia el cielo haciéndose de filigranas entre los confetis, cascarones y los estupendos algodones de azúcar que juguetean entre las champas del campo de la feria.
          La enorme rueda de Chicago dando de vueltas con los asistentes que gritan y levantan sus brazos para demostrar sus miedos, mientras el ruido de las polacas se antoja emocionante entre cartones y granitos de maíz que enseñan de ganarse la fortuna de un vaso de herradura o una bacinica de peltre.
          La venta de los churros y las tiras de plátano verde, que se vuelven saltarines en los peroles donde el aceite salpica su sabor a chamusquina, donde los catadores se apostan en bancas de madera para acompañarlos con un vaso de atol de elote, reuniones convertidas en los temas de conversación los chismes del poblado.
          Vuelta y vuelta los caballitos relinchan con la música de acordeón cuando suben y bajan con un patojo sobre sus lomos y las luces se hacen mágicas en derredor de la clientela. Las madres que saludan con los niños en brazos que alzan sus manitas para alcanzar los espejos de kaleidoscopio que reflejan los focos.
          Los enamorados se arrumacan en las bancas de los alrededores apretándose en besos mientras se esconden en los perrajes multicolores y sacuden los peluches, fruto de las ganancias de la lotería. Los canastos de sueltan humo de la venta de los tamales y chucitos son la delicia de los mas antiguos parroquianos que los acompañan con el vaso de atol de masa, frijoles en pepita y chile.
          Las carretas de sorbetes que se instalan en las esquinas se ven asediadas por los chiquillos que se encaraman en la banqueta para que les sean surtidas sus órdenes, con paletas repintadas para untar las cornucopias.          Las ventas de dulces típicos que se sacuden las abejas mientras enseñan sus productos. Las canillitas de leche, los colochos de guayaba, nuégados, tablas de coco y todo esos higos y medias naranjas azucaradas.
          La bulla se acaba cuando la noche se hace presente y los azacuanes se revolotean ante la ausencia de los visitantes, las luces se extinguen un día mas de jolgorio y recuerdos de Carnaval…


LA FOGATA



          En derredor de una fogata que en saltarines chispazos reflejaba en calor la presencia de adolescentes excursionistas, que mediante narrativas jocosas reían a todo pulmón celebrando su vivida experiencia de pernoctar en un bosque húmedo de aventuras. Junto a las brazas descansaba una gran jarilla de café, que inspiraba a la muchachada a contar aventuras de todo tipo y especialmente historietas de miedo, que les hacían arremangarse, en sus respectivos ponchos, como quien se oculta de los espantos para no verlos.
          “ … Y entonces el muerto le sacudió la mano frente al rostro, produciéndole un escalofrío que le recorrió la espalda. La imagen deambulo hasta quedarse frente al joven quien con los ojos desorbitados, lloraba inclemente ante tal espectro…”
--- AAYY!!--- gritó Gilberto --- mientras el resto se le ponía la piel de gallina, en espera de la aparición --- ¡ Ja,Ja,Ja… y todos se lo creyeron, ja, ja, ja, partida de miedosos. Los espantos no existen, ja, ja, ja. ---
          Así continuó la charla, mientras las ráfagas de viento avivaban la lumbre,  los comentarios ya se hacía mas agrestes y reflejaban en el grupo una sensación de temor después de las narrativas.
          El fuego empezó a disminuir cuando la leña se fue transformando en braza y ceniza con el correr del tiempo. Los jóvenes aculaditos se apilaron en una esquina para buscar combatir la sensación del frío y apaciguar un tanto el miedo que les había producido la charla. Entrada la noche cuando la luna cuarto menguante se colocó en el cenit, las aves nocturnas revolotearon por el lugar haciendo eco del canto de los tecolotes que daban rescoldo al escenario de los sauces que mecían en sombras sobre el  campamento.
          Un par de ojos grandes se dejaron ver entre las ramas de los arbustos no a mucha distancia, el gruñido de un animal y el ambiente de silencio que provocaba por la ausencia de las chicharras, pasos en el arrastre de las pesuñas, el frote continuo de las ramas alertaron a Gilberto que permanecía despierto, se sentó y tomando uno de los leños que permanecía prendido observó la presencia de un animal y le hizo frente. La bestia de filudos colmillos y fieras fauces se le vino encima, la esquivó y la golpeó con el leño…
          La concertina matutina y la rocío se hizo presente sobre el lugar, el grupo poco a poco inició a levantarse, inmediatamente se percataron que uno de los asistentes no se encontraba por lo que iniciaron su búsqueda. No lejos de allí le encontraron con un trozo de madera en la mano, temblaba como de calentura y perdido de la mente.  Las huellas de pesuñas se marcaban a su diestra marcando cerca de él…
--- EL CADEJO! ME ATACÓ EL CADEJO!--- gritaba desaforado, mientras sus compañeros le acompañaban.
          En la entraña de las montañas un ser extraño se oculta con una herida en las fauses.
   

miércoles, 5 de agosto de 2015

PASEO DE GATO



El estilizado gato deambula tomado de la mano de la pálida luna,
con estirones y remilgos se mueve sobre las mojadas tejas,
Maullando en el sereno deposita su pereza vespertina
en el trayecto de las húmedas cornisas,
que suda el amanecer de nubarrones.

La sombra de la mañanera concertina
se desarrolla en las copas de los árboles,
donde los dormitorios de los pájaros se sacuden  en parvadas
revoloteando el infinito que traen los recuerdos de la primavera.
El desperezado solito se madruga de su soñoliento paisaje
mientras ausente durante su vuelta al mundo. Asoma.

En la fuente de tres copas se han aglomerado los pajarillos
dulcemente se hacen merecedores de un chapuzón,
para recordarse de las orejas de las mariposas,
mostrando erguidas sus antenas, se estiran en los pétalos
admirando las mieles del corazón de sus pistilos.

La mañana se ve acompañado con el canto de los gallos
que sacuden sus alas y afinar el gaznate,
sale imponente a correteas a las gallinas
que rascan acuciosas en búsqueda del suculento desayuno
y el llamado de sus polluelos..

El gato se ha acomodado bajo el viejo sillón
Para reposar después de sus paseos nocturnos,
remeda con ronroneos, al enroscarse para encontrar nido,
lame su cola y acicala sus garras para entrarle al sueño.
entrar en el reposo para maullar y repetir su ronda de la noche 

SALAHADIN



Salahadín el árabe poderoso
Partió las arenas del desierto.
Desde Damasco, con su sable milagroso,
Con miles de soldados en fiero concierto
Conquistar a Jerusalén su gozo.

Cruzó el Jordán, ilusionado con intriga rencorosa 
Con un ejército de hombres de temeridad famosos,
Asedió a los habitantes de la ciudad religiosa
Apostando en contra de cristianos valerosos.

Sarracenos, árabes de allende del desierto 
Marcharon contra Balduino, “El leproso”,
Destruyendo reinos, tierras en campo abierto
Contra Guido de Lusignan, el infame menesteroso

Al encuentro con los cristianos, vino,
Cruzados de todos los reinos y naciones
Portando el estandarte de la cruz del divino.
Hordas de Templarios con Papales bendiciones

Jerusalén, fortín de la discordia del mundo, sin fin.
Desde los Romanos, infieles, Judíos y cristianos
Cuando despilfarran el Reino, ante Mahometanos, y
Salahadín dirigió sabiamente la batalla de Hattin

En cruentas batallas y matanza hiriente
El Islam se mostró como el poderoso vencedor
Extendiendo su Damasco al resto del oriente
Belian de Ibelín con argucia protege con su honor

En el sitio de la ciudad Santa, previendo aniquilación
Entrega su rendición a los hombres de Bagdad,
Salvando a su pueblo de esclavitud y destrucción
Abandonar el sitio, por Salahadín en acto de bondad

Diezmados viajan a Trípoli, con Sibila Reina por herencia
Hasta que los ingleses retoman a la Tierra Santa
Contraatacando a los invasores con nuevas incursiones
Pero Jerusalén se mantiene por el Islam en sus manos.


LIRICA Y BELLEZA




En las arcas del infinito
Coloqué la luz de un canto
Lo propuse como un encanto
Con mi pincel de granito

Volé de fantasía,
Al encuentro de las musas
Escribiendo sin excusas
Con esa gracia mía.

Recuerdos imperecederos
Historias de pintas en flor
Épicas trovas de amor,
Que plasmé en tus senderos.

Estoicas aventuras de bravura
Belleza en líricas damiselas
Entre duetos y zarzuelas
Acuarelas sin censura.

Virtual y alta copla de altivez
Describiendo el don de tu belleza
Lo sensual de tu grandeza
Lo exquisito de tu desnudes.

Palidecieron las estrellas
Al ver sin asomo de paciencia
Esa belleza tan intensa
En ramillete de doncellas

Eres claro en el azul del cielo
Espuma en olas del mar
Poesía en lienzo de pintar
Y tesoro en  suave terciopelo

Donde pudiésemos encontrar
Alma tan dulce y de sentimiento
Con sus alas extendidas al viento
Que nos dibuje mujer para amar.

jueves, 22 de marzo de 2012

CHARLA CON LA MUERTE.



Te encontré, justo en entraña
En el vaho, de la oscuridad
Los ojos secos en profundidad
Pálida túnica, filo de guadaña.

Viste de enfermo, mi lecho
Atizando en fuego a distancia
Imagen, dolor de  permanencia
Haciendo nulo mi derecho.

Te pregunté a ti Oh muerte!,
Porque fui entonces elegido,
En tránsito, paso al olvido
O de principiante la suerte.

Me respondiste indignada
En coloquio y sin sentido
La razón de ser el escogido
Mártir de muerte anunciada.

Permanecí, en fatídico atraso,
De viaje por el purgatorio,
Trance de alma, migratorio.
Esquivando el cielo, a su paso.

-- Insistente, mas preguntas?
Escoge el ángel de tu alma
En la fantasía de la calma
Tras el limbo de las cuentas

Voy de blanco sin pecado
Con el espíritu fino cantante
Un religioso penitente
En pecho, Dios vivo crucificado.

Temido el que anuncia cautiverio,
Produce, miedo,  pena y zozobra
Representa tras luz, una sombra 
En el hábitat del cementerio

Me llevo las ideas, con decoro.
Un sortilegio de mi cultura
Nada vale en la sepultura
Ni poder, ni orgullo ni tesoro.

Viajarás sin pendientes de valía
Desnudo hasta el punto
Como cualquier otro difunto
Sin regalos de dulce fantasía

Un adiós, suspiro de candelas
Seré únicamente un recuerdo,
Un altar, con flores de Nardo
Un ciprés, oraciones y velas

Una caja de madera labrada
Una lápida de mármol frío
Un novenario de letanía, sombrío
Un testamento, letra empeñada

Un epitafio ya desgastado
Unas fechas determinando edad
No dice nada de tu calidad
Ni huella que hayas dejado.

Los muertos olvidados pasan,
Ya los pájaros en silencio
Los deudos mudos en solsticio
Y los versos son polvo  y vagan



martes, 28 de febrero de 2012

VIOLECIA DIARIA.


CUANDO EL COYOTE AULLA A LO LEJOS
Y LA CIUDAD CONGELA SU SENTIMIENTO
LA LUNA SE ESCONDE, EN NUBARRONES VIEJOS,
EL ESPIRITU RECORRE CALLES DEL ASENTAMIENTO

GRITOS VANOS QUE RESUENAN EN SOLITARIO
COMO LA MUERTE QUE DUELE, POR DENTRO
PASA ESCURRIDIZO EL VIENTO SEDENTARIO,
DEJANDO SOMBRAS DE TRISTEZA, SIN SUSTENTO.

VI CORRER A LOS TATUADOS, DE ROSTRO OCULTOS
CON HUMEANTE PISTOLA EN MANO
DEJANDO VICTIMAS EN CALIDAD DE BULTOS,
CON EL MAXIMO DESPRECIO, AL HUMANO.

DEDOS CUBICOS ASEMEJANDO ECUACIONES
GRAFITIS MOSTRANDO MIL FIGURAS DE CUERPO ENTERO
GOBERNANDO LITIGIOS DE MALAS CONFESIONES
ALERGICA MANERA DE CONVENCER AL USURERO.

LAS SIRENAS SE ANUNCIAN CON TONO SINGULAR
LOS SOCORRISTAS, AUTORIDAD SE DAN. SUTIL TARDANZA.
BANDERIAS DE AMARILLO RODEAN  EL LUGAR
LOS MUERTOS ENVEJECEN, EN EL SALON DE DANZA.

LA NOTICIA ES PRESENTE DE UN COTIDIANO ACTO
LOS INVESTIGADORES HORMIGONES DE EVIDENCIA
MIENTRAS EN OTRO SITIO SE CIERRA OTRO PACTO
IMPUNE QUEDA, OLVIDADO SELLO DE VIOLENCIA.


EN LOS ARCOS BLANCOS DE CEGUERA DE AGONIA
SE IMPONEN DUROS SICARIOS DE PALIDA MANO
QUE POR UN PUÑADOS DE DOLARES, DAN VALENTIA
ARRANCANDO LOS SOLLOZOS DE VICTIMA O HERMANO

MIENTRAS LA VIDA CUESTE MENOS QUE UN RETRETE
LA MUERTE, LA DROGA SERAN FESTIN DE PANDILLEROS
EXTORCIONES QUE HACEN ABDICAR AL MAGNATE
HOMBRES QUE CAEN ABATIDOS, EN CALLES Y SENDEROS

MINISTERIO PUBLICO, JUECES Y POLICIAS.  BELLACOS
SUFRIRAN DE IGNORANCIA  CON FALTA DE CONDENAS
CORRIENDO TRAS SALVATRUCHAS, ZETAS Y NARCOS
ESPERANZADOS QUE LES PERDONEN SUS PENAS.







lunes, 27 de febrero de 2012

TAMBORES DE CONQUISTA

LOS TAMBORES SE HICIERON HABITANTES DE ALTURA
LANZAS  ENFILANDO JUGANDO A LA GENDARMERIA.
INDIOS DE PIRAMIDES DE PIEDRA, DE MILENARIA CULTURA
EVOCANDO A SUS DIOSES, CON EL POM, Y CHIRIMIA.

ATENCION EN PLENILUNIO, ESTRATEGIA DE DEFENSA
DEL MAIZ, ENTRAÑA DE SU PUEBLO ORGULLOSO.
MURALLA DE PENSAMIENTO, EN CONTRA DE LA OFENSA
POR INVASORES A CABALLO DE MUERTE Y OSTENTOSO.

HIJOS DEL SOL, DE CABELLO DE COLOR AMARILLO,
QUE EN BARCOS SURCARON LOS GRANDES MARES
CASCOS METALICOS Y ARMADURAS DE BRILLO
CONQUISTA POR MASACRE, OCULTADO EN LOS ALTARES.

ALLA POR EL XEQUIQUEL, SE MANCHAN DE ROJO EL RIO
SALPICADURAS DE SANGRE INDIANA PORTENTOSA
QUE ARRASTRA SIN DECORO, EL MALEFICO IMPIO
A LA ESTIRPE DEL QUETZAL, AGUERRIDA Y HERMOSA

IXIMCHE, ENTRE UNO DE LOS CAMPOS DE ENFRENTAMIENTO,
EN BARRIDA ATROZ, CON SINGULAR BROCAL DE VENA
CUANDO LOS CELAJES, SE ENSAÑARON EN SENTIMIENTOS
HOMBRES SACRIFICADOS, POR VALOR Y CONDENA.

LOS TONATHIU SIENTAN SUS REALES DE MISERIA Y  CRUELDAD
MIENTRAS EVOCAN SU ESTAMPIDA MALEBOLA A LA RAZA
DE HUMILLADOS GUERREROS, ATRAPADOS CON MALDAD
INDIGNANDO, A LAS MUJERES COBRIZAS, COMO PREMIO DE CAZA

ESCLAVOS SON TORNADOS, SUBDITOS SUMISOS, MUNDANOS
QUE DESTRUYERON SU CULTURA YSU PRESTANCIA,
ANTE EL CONQUISTADOR ESCULPIDO DE ESCORIA DE HUMANOS
BAJO EL FALSO ESTANDARTE DE RELIGION Y DE CIENCIA.

BATALLA DE DIOSES QUE SE CONFRONTAN A LOS SUBDITOS
EL CRISTIANISMO LES HACE SANTIGUAR SUS COMPROMISOS.
PARA DESTRONAR A LAS DEIDADES DE BARRO Y MONOLITOS
QUE CON LA ESPADA MATAN Y BAUTIZAN A LOS SUMISOS.

ASI NACE LA MEZCLA DE INDIGNACION, VIDA Y PRESENCIA
QUE REFLEJA LA MARCA DEL MESTIZO, AUN COMPROMETIDA
TRADUCE SU SENTENCIA, EN CRIOLLOS DE ALMA, PERSISTENCIA
EL SURGIMIENTO UNA NUEVA RAZA  DE CULTURA SOMETIDA